¿Continuará el éxodo de argentinos para comprar en el exterior?

En los últimos meses de 2017 hubo una leve recuperación de algunos indicadores de consumo de las familias. Según la encuesta de supermercados del INDEC, las ventas en supermercados a precios constantes aumentaron, en términos interanuales, 1,3% en agosto, 1,5% en setiembre, y 1,1%  en noviembre, luego de una retracción de 0,1% en el mes de octubre. Asimismo, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas a nivel nacional aumentaron, en términos interanuales, 1,6% en octubre, 0,4% en noviembre y 1,1% en diciembre, luego de haber acumulado 19 meses de caídas.

Uno de los factores que incidió en esta recuperación, tanto de las ventas minoristas como de las ventas en supermercados, fue la mejora del poder adquisitivo de los salarios en los últimos meses, producto de los acuerdos paritarios y del proceso de desinflación. Los últimos datos del INDEC muestran que no sólo los salarios del sector privado mejoraron en noviembre (y en el acumulado a noviembre) en términos reales, sino también los salarios del sector público y los del sector informal. Otro de los factores que ayudaron a recuperar el consumo de las familias fueron las promociones exclusivas lanzadas en fechas especiales y el plan “12 cuotas todos los rubros, todos los días” impulsado por CAME y la Cámara de Tarjetas (ATACyC) en ciudades de frontera, que se sumaron a los ya existentes planes “Ahora 12” y “Ahora 18”. Asimismo, algunas cadenas de supermercados lanzaron promociones para hacer frente al cambio de hábito del consumidor, y recuperar clientes que se habían volcado al canal mayorista.

Sin embargo, esta recuperación hacia finales del año no fue suficiente para compensar la caída de 2017. Caída que se vio agravada en provincias de frontera como Mendoza, Misiones, y Formosa, entre otras. Según la CAME, la caída es mayor en estas provincias porque se ven afectadas por el continuo cruce de compradores locales a las localidades fronterizas. En muchos casos, la cercanía reduce los costos de comprar en los países vecinos y esto explica, en parte, la mayor caída en el comercio local que enfrentan muchas de estas provincias. Un informe del Departamento de Estudios de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), señala que los argentinos concentran el 38,7%  de las compras con tarjeta bancaria extranjera en el país vecino y que entre enero y noviembre de 2017 los argentinos aumentaron su gasto con tarjeta 17% con respecto al mismo período del año anterior (aunque reconocen que las compras de argentinos en Chile fueron de más a menos durante 2017).

Si bien el consumo de las familias mejoró en los últimos meses del año pasado y mostró una mejora notable con respecto al año 2016, al menos tres factores continuarán fomentando el consumo en el exterior. Uno de estos factores es la elevada presión tributaria en Argentina, 34% en relación al PBI, mientras que en Chile alcanza al 20% y el promedio de América Latina es de 25%. En nuestro país, 40% del precio final de los alimentos son impuestos, 50% del precio de la nafta son impuestos, 54% del precio de un auto son impuestos. Un segundo factor está asociado al grado de apertura comercial. El Ministro de Producción, Francisco Cabera, reconoció hace pocas semanas durante la presentación de un informe del Banco Mundial que Argentina es una de las economías más cerradas, mientras que Chile es la economía más abierta de la región. Muchos productos están protegidos en Argentina con altos aranceles y trabas a la importación, mientras que en Chile ingresan a tasa cero provenientes de los mercados más competitivos del mundo. En tercer lugar, la dinámica del tipo de cambio que todavía no logra disociarse de los precios y cuya volatilidad de las últimas semanas terminará impactando en algunos precios, generando más presión sobre una inflación todavía muy elevada. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina de enero, la inflación proyectada para 2018 subió de 17,4% a 19,4%.

En síntesis, se observa una leve recuperación de algunos indicadores de consumo de las familias. Una recuperación liderada por una mejora del poder adquisitivo de los salarios y el lanzamiento de promociones y programas que ayudaron a retener consumidores dentro de las fronteras. Sin embargo, la elevada presión tributaria junto con la protección que aún tienen algunos sectores y una mayor inflación esperada para este año continuarán fomentado el éxodo de argentinos para comprar en el exterior.

Publicada en El Cronista

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