Argentina debe aumentar confianza en su moneda

Por Victoria Argüello

BUENOS AIRES, 17 may (Xinhua) — El “largo camino” que supone recuperar la credibilidad del mercado financiero argentino pasa por ganar la confianza en la moneda local, de manera que las inversiones no sólo sean atraídas para ganar intereses en momentos determinados, sino para mantenerlas en el país, afirmó el economista argentino Pablo Salvador.

“Muchas de las inversiones que vienen de afuera, vienen para ganar intereses y luego se vuelven a ir, por lo que falta aún un largo camino por andar para recuperar la credibilidad”, enfatizó el profesor de la Universidad Nacional de Cuyo en Argentina.

El también doctor en economía por la Universidad de Jyvaskyla de Finlandia, comentó en entrevista con Xinhua que pese a la tranquilidad de los mercados, “el tema de la confianza es un proceso que lleva tiempo”.

El gobierno de Argentina dio por superada la “turbulencia cambiaria” de las últimas dos semanas, hecho considerado positivo para numerosos economistas que señalan, no obstante, que aún queda un largo camino para recuperar la credibilidad en el mercado.

Según especialistas, fueron factores externos e internos los que llevaron a que desde principios de mayo el dólar registrara un alza sin precedentes del 15,19 por ciento, unos relacionados al dinamismo de la economía mundial y otros a razones estructurales de la economía argentina.

“Todo parece indicar que esta turbulencia cambiaria ya pasó y es posible que no vuelva a repetirse, pero siempre hay que monitorear qué pasa con la economía de Estados Unidos”, aseveró Salvador.

“Porque la turbulencia de nuestro país comenzó con una política de Estados Unidos, que fue de subir las tasas e hizo fortalecer el dólar”, agregó.

Dijo que en el país sudamericano “venimos con muchos años de inflación. Desde el 2005 hasta el 2017, la inflación promedio por año ha sido de 25 por ciento, y esto hace que la gente pierda la confianza en el peso como moneda, y por eso se refugia en el dólar”, explicó.

El pasado 15 de mayo, Argentina logró renovar las Letras del Banco Central (Lebac) a intereses topes del 40 por ciento, por un monto de 617.000 millones de pesos (24.879 millones de dólares) e incluso recibió nuevas ofertas de inversionistas por 5.000 millones de dólares, según informó el gobierno.

El gobierno argentino licitó además de forma inesperada Bonos del Tesoro (Botes) a tasas fijas a largo plazo, con lo que logró volcar nuevamente el interés de los inversionistas en estos instrumentos, medida celebrada por el equipo económico del Ejecutivo y considerada “un voto de confianza” para el país.

“El Banco Central se anticipó a la renovación de las Lebac, y aunque no vendió reservas por 5.000 millones de dólares, mostró que tenía esa cifra, que estaba dispuesto a ofrecerla al mercado”, apuntó Salvador.

“Con eso fijó el precio de la divisa para que los inversionistas no se fueran al dólar, sino que renovaran sus Lebac”, agregó.

En una semana clave para el mercado cambiario de Argentina, el especialista aseguró que “es muy temprano” para afirmar que existe una plena confianza por parte de los ahorradores, además de que al gobierno le quedan “otras batallas por enfrentar”.

Entre estas “batallas” está un nuevo vencimiento de las Lebac en los próximos dos meses, que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) deberá renovar, manteniendo una tasa de interés a uno de sus niveles máximos (40 por ciento).

En consonancia con la meta de inflación, el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, ha mantenido a su vez la tasa de interés de referencia al 40 por ciento, considerada por la propia autoridad monetaria como su “momento de mayor dureza”.

Según Salvador, esta alta tasa puede deparar a la larga en un detrimento de la inversión en el ámbito productivo, lo que puede perjudicar el crecimiento económico.

“Hasta tanto el Banco Central no vea indicios de que la inflación retoma su sendero descendente, no va a modificar la tasa de referencia. De todos modos, una tasa de 40 por ciento no puede ser sostenible en el tiempo, porque esto enfriaría la economía”, apuntó.

“La inflación de abril fue bastante más elevada que algunas previsiones. La de mayo también va ser más alta, producto del impacto de tipo de cambio, con lo cual la inflación de este año va ser muy cercana a la del 2017 (25 por ciento) por la influencia del tipo de cambio”, agregó el experto.

A su vez, los rendimientos altos por concepto de las Lebac o Botes dirigirán las inversiones locales hacia estos instrumentos.

“Las familias en lugar de consumir más (generando más inflación) invierten en esos plazos fijos. Las empresas en lugar de ampliar sus maquinarias, les es más atractivo poner dinero en Lebac”, dijo el entrevistado.

Pese a la estabilidad que se divisa a partir de ahora en Argentina, el economista aseguró que la “turbulencia cambiaria” impactará de manera inevitable en los precios a pagar por el consumidor final.

El analista comentó que combustibles y procesos productivos que incorporen en su cadena productos importados pagados en dólares, se verán afectados por el alza del dólar.

“Esto hace que aumente el transporte, el flete y, por ende, las mercaderías que se trasladan de una provincia a otra. Esto termina impactando en la canasta básica alimentaria y la canasta del Indice de Precios al Consumidor (IPC)”, señaló.

El incremento del tipo de cambio conduciría a aspectos positivos, como el hecho de hacer más competitivas las exportaciones de economías emergentes en el exterior.

Pablo Salvador expresó que la “inercia inflacionaria”, sin embargo, revertiría esta ganancia en el largo plazo.

Entrevista para Spanish.xinhuanet.com

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