Altas tasas de deuda argentina repercuten en sector productivo

Por Victoria Argüello

BUENOS AIRES, 26 sep (Xinhua) — Las altas tasas de deuda que mantiene el gobierno de Argentina para garantizar las inversiones y evitar tensiones en el tipo de cambio, aunque no apunten directamente al comercio, sí afectan al sector productivo, consideró hoy miércoles el economista Pablo Salvador.

En entrevista con Xinhua, el doctor en Economía por la Universidad de Jyvaskyla de Finlandia y profesor universitario se refirió a los actuales rendimientos en dólares y en moneda local que ofrecen instrumentos argentinos de deuda, advirtiendo sobre los efectos de estas altas tasas de interés en la economía.

Las actuales tasas de las Letras del Tesoro (Letes), Letras Capitalizables (Lecap) e incluso las Letras del Banco Central (Lebac) que están en proceso de desarme, ofrecen rendimientos de hasta 55 por ciento anual y se rigen por la tasa de interés de referencia del Banco Central de la República Argentina (BCRA) que hoy se ubica en 60 por ciento, siendo la más alta del mundo.

“Una tasa de referencia tan alta lo que hace es que sea mucho más atractiva una inversión especulativa que una inversión productiva. Por ejemplo, si una empresa tiene un capital de 100.000 pesos (argentinos) es mucho menos riesgoso y más ventajoso para ésta dirigir el capital hacia la compra de deuda”, explicó Salvador.

Actualmente, el gobierno de Argentina paga rendimientos de hasta 55 por ciento anual en el caso de las Letes, y 7 por ciento anual en el caso de instrumentos de deuda en dólares, intereses que según el experto son elevados y pueden ir en detrimento del sector productivo.

“Esto enfría la economía porque esos pesos en lugar de irse a comprar una maquina o a ampliar instalaciones (en el caso de las industrias), se vuelca a plazos fijos, o a la compra de algún tipo de Letras del Tesoro, que para la reproducción de capital es mucho más rentable que invertir de manera productiva”, dijo el también columnista del diario “Cronista”.

Por su parte, una tasa de política monetaria (de referencia) alta, y que en el caso de Argentina prevé prolongarse hasta finales de 2018, lleva a encarecer el crédito afectando también al sector productivo dificultando su endeudamiento, agregó.

Para Salvador, el gobierno del presidente argentino, Mauricio Macri, ante un elevado déficit fiscal no tenía muchas opciones sino incrementar el endeudamiento con capitales locales y externos, aún más en un contexto global que genera vulnerabilidad dentro de la economía argentina.

Sin embargo, el experto agregó que “estas tasas no son sostenibles en el mediano plazo”, a pesar de que la actual situación inflacionaria lleve a que la alta tasa se mantenga.

La medida de mantener en 60 por ciento la tasa de política monetaria se da en respuesta a la demanda de dólares y a una necesidad de evitar la reversión de los flujos de inversión, fenómenos que conducen a una devaluación y que también afecta al sector productivo.

“El sector productivo es el más perjudicado no solo porque las tasas son altas y es difícil endeudarse, sino porque ahora también aquellas empresas que utilicen insumos importados tienen que comprarlos en dólares y se hace más difícil adquirir esos insumos”, comentó Salvador.

La devaluación del peso, por su parte, traerá repercusiones en el comercio internacional, en tanto Argentina gana ventajas en su rol de exportadora pero las pierde en las actividades de importación.

“Lo que claramente van a reducirse son las importaciones (…) La caída de las importaciones viene por el incremento del tipo de cambio y por la recesión; en cambio, el tipo de cambio beneficia a todo el sector que exporta”, sostuvo el experto.

Entrevista para Spanish.xinhuanet.com